Empate Frio Entre Man U y Chelsea






Este lunes con el encuentro entre Manchester y Chelsea disputado en Old Trafford hubo poco juego elaborado, muchas imprecisiones y ocasiones de gol que se pueden contar con los dedos de una mano.


David Moyes debutaba en casa ante una afición que le tributó una sonora ovación cuando el entrenador británico desfiló por la bocana de vestuarios camino hacia el banquillo. Otro motivo para ver este partido era el retorno de Mourinho a Old Trafford. La última vez que lo pisó fue con el Madrid el día del archiconocido gol de Luka Modric.

Pero sin duda, el aliciente más llamativo y atrayente era ver a Wayne Rooney en acción. El delantero inglés lleva siendo oscuro objeto de deseo del Chelsea todo el verano y hoy Moyes contestó al interés blue poniéndole de titular junto a Van Persie, como en los viejos tiempos. Rooney respondió estando bastante activo y metido en el partido, pero bien vigilado por Terry y compañía.

Sin Mata y sin '9'
Lo cierto es que en esta crónica casi no vamos a hablar de lo que ha dado de sí el partido, ya que dar, dio poco. Sólo el United puso algo de empeño, que no acierto, en ganar un partido que el Chelsea tuvo miedo a ganar. Los de Mourinho siguen invictos pero a costa de un fútbol bastante rácano y previsible.

Claro que si tu fútbol resulta plano hay que buscar explicaciones. Una de ellas podría ser que Juan Mata no jugó ni un minuto o que el Chelsea salió a Old Trafford sin un delantero centro de referencia.
Rooney jugó todo el partido y no desentonó, mientras se decide su futuro.

El centrocampista español vio todo el partido desde el banquillo, quizás de cara a la Supercopa del próximo viernes ante el Bayern o quizás por decisión técnica. Sólo Mou lo sabe, pero lo cierto es que la suplencia del internacional español alimenta el debate sobre un posible traspaso. De Bruyne fue su sustituto en banda diestra.

Ni Torres, ni Ba ni Lukaku fueron titulares. Mourinho apostó por Andre Schürrle como referencia ofensiva y el experimento no fue del todo bien. El alemán se desgastó fajándose con Vidic y Ferdinand, que no es poco, y no tuvo ocasión de crear peligro.

Van Persie volvió a ser de nuevo la mejor baza para el Manchester United. El holandés necesita muy poco para crear peligro. Una jugada suya que parecía no llevar peligro acabó con un zurdazo del '20' que se fue al lateral de la red.

En el lado visitante Óscar fue el que más intención llevó. Con Hazard y Lampard desconectados, fue el brasileño el que tímidamente intentó inquietar a un seguro y confiado David De Gea, con disparos desde media distancia.

Miedo a ganar
Las imprecisiones en el pase fueron la tónica de los dos equipos. Mourinho movió el banquillo en la segunda parte y dio entrada a Torres, devolviendo a Schürrle a su lugar natural, la segunda línea. El equipo mejoró y elaboró más las jugadas, pero las ocasiones no acababan de llegar.

El United tenía más presencia en el área de Cech y un disparo de Rooney desde lejos hizo estirarse a Cech. Fue lo mejor de una segunda parte en la que el Chelsea dio el empate por bueno. Mourinho no tuvo dudas y quiso agarrar el empate, introduciendo a Obi Mikel y a Azpilicueta en la última jugada del encuentro, cuando más apretaba el Manchester.

Finalmente no pasó nada y el partido murió como empezó, con empate a cero y con la sensación de que ambos equipos podrían haber hecho algo más para brindar un espectáculo mejor del que se vio sobre el césped de Old Trafford.