Empate entre Milan y Barca

Milan y el Barcelona dieron por bueno el empate a uno, el punto correspondiente en el casillero, si bien es cierto que el único equipo que buscó los tres puntos fue el Barcelona.

Con este resultado, el conjunto del Tata Martino mantiene el primer puesto del grupo. Arrancó el partido con el guión esperado. El Milan salió al campo con las pulsaciones en un nivel elevado, presionó de manera valiente al Barcelona y logró que los primeros minutos se jugase la pelota cerca de los dominios de Víctor Valdés.

El reloj no había pasado por la marca del ocho cuando Mascherano se equivocó en un despeje, habilitó a Robinho, que se apoyó en Kaká para montar una contra, con pared incluida y lograr el primer gol del partido. Se veía venir y ocurrió. El despliegue físico y técnico de Kaká fue espectacular en la primera media hora, como si se tratase de aquel jugador que enamoró a la mitad de los presidente de otros clubes. El Barcelona pasó página enseguida.

Apenas si acusó el golpe, que le sirvió para espolearse. Tomó las riendas del partido y, sin crear claras y cuantiosas ocasiones, fue aumentado el porcentaje de la posesión y poniendo en alerta a Amelia. También se divisaba el empate, que llegó en un robo azulgrana en el medio del campo, y tuvo como actor principal a Leo Messi. Como, no. La estrella azulgrana devolvió las aguas a su sitio y así se llegó al descanso, con el Barcelona dominando el partido de cabo a rabo. Neymar, algo apagado hasta que llegó el subidón de su equipo, dispuso de dos ocasiones, pero el balón salió del campo cerca del poste.

En la segunda parte, el partido no modificó el decorado. El Barcelona fue el único equipo que buscó el triunfo mientras el Milan se refugió en su campo a la espera de un contragolpe certero. Y no llegó ni lo uno ni lo otros, aunque las escasas ocasiones estuvieron del lado de los azulgrana. El asedió fue total pero el marcador no sufrió modificaciones.