Merecido triunfo de un superior Dortmund frente a un lamentable Zenit en Sant Petersburgo (2-4). Con Lewandowski a medio gas porque no le hizo falta más y con la soberbia dirección de Marco Reus, los germanos golearon a unos rusos pésimos en la Champions League.
Algo más hay que pedirle al líder de la Liga rusa con todo el poderío que arrastra consigo mismo. Los de Luciano Spalleti fueron un 'muñeco' en las garras de los de Jürgen Klopp y no cayeron más tantos porque no fueron necesarios. Además, los dos goles locales hay que atribuírselos a dos errores del colegiado.
En un minuto puso las cosas en orden el Dortmund. Dos apariciones de Reus despertaron a un Zenit que aún no se enteró del inicio del partido. En el primer gol superó a dos contrarios, supo aguantar de pie y no caer para regalarle al armenio Mkhitaryan el placer de fusilar (4'). Claro que el bostezo ruso lo pagaron más caro aún ya que Lewandowski anduvo, como siempre, más listo que el resto y colocó un pase de privilegio a Reus con el portero local Logidin mirando a las nubes.
Por el Zenit, nada de nada. Arshavin se lesionó al cuarto de hora, Tymoshchuv ni se dejó ver, Rondón ni sudó, Witsel revoloteó para nada y todo se limitó a Hulk. Mucha carga para el brasileño, siempre con tres teutones en su espalda, que veía como el lateral polaco Piszczek daba un recital por su lateral.
Ni los regalos del colegiado escocés Collum solventaron el KO ruso. Es más, las dos veces que marcaron obtuvieron la respuesta alemana. Shetov (57') se aprovechó de un fuera de juego de Rondón para anotar el primer gol local a lo que Lewandowski replicó al culminar una asistencia de su paisano Piszczek (61').
Sin quererlo, el lateral visitante sería el protagonista posterior (69') del 2-3 ya que, según el árbitro, arrolló dentro del área a Fayzulin. Hulk fusiló el penalti a la escuadra. Y, una vez más, hubo respuesta teutona con otra jugada marca de la casa de Klopp. Pase en profundidad de Reus sobre la gran figura del próximo crack de Guardiola y el delantero polaco que logró su sexta diana en los siete partidos que lleva en la Champions. Duro y colocado ante la impotencia de un Zenit al que le queda un choque de vuelta que puede ser un suplicio.
Sensacional Borussia Dortmund. Tremendamente eficaz, con las ideas muy claras y con Lewandowski y Reus marcando diferencias, destrozaron a un paupérrimo Zenit del que sólo se salvó Hulk.
